Sin duda la economía se encuentra en un proceso de desaceleración y evidentemente afecta en las expectativas de los consumidores, no obstante, pienso que siempre se deben buscar las oportunidades que  cada situación nos trae.

 Me visitó una gran amiga que me pidió consejos respecto del destino  que le podía dar a una herencia que recibió, me contó que ella estaba  evaluando  comprarse al contado un bien raíz y que qué me parecía dicha alternativa.

Uno siempre puede dar buenos consejos a un amigo, yo no soy asesor financiero, sin embargo, realizo consultoría en temas tributarios  a muchos empresas e inversionistas  en diversas áreas y me cruzo a diario con los resultados de balances y  con los aumentos patrimoniales de diversas iniciativas y emprendimientos, obviamente esto me hace tomar posición, tener opinión  y visualizar los ciclos económicos en un papel.

Mi amiga es como  la una gran mayoría de los chilenos, ella quería una inversión simple, segura, de bajo riesgo, que no le complicara la vida y que le sirviera para poder complementar sus ingresos  en el futuro.

Mi sugerencia fue que  no se comprara solo un bien raíz, si no que se comprara  ojalá tres o cuatro y que se endeudara a través de créditos hipotecarios en una cantidad adecuada de acuerdo a su capacidad de pago mensual, le explique que de esta  forma podría  aumentar aún más su patrimonio y poder aumentar aún más su jubilación.

Sin duda hoy es el momento de invertir en bienes raíces, la baja en la tasa de interés está en su menor nivel en 20 años, por lo tanto, se presenta la  oportunidad única para comprar propiedades con créditos hipotecarios y refinanciar créditos ya  adquiridos, bajando  la cuota mensual y facilitando la capacidad de ahorro.